Tras varios años de silencio creativo -y una Guerra Mundial– Arnold Schönberg estrenó en 1924 su Serenata op.24, una obra que ponía en práctica una técnica de composición completamente nueva y autosuficiente que el compositor había desarrollado en un secreto casi absoluto y que -según sus propias palabras- estaba llamada a remplazar al sistema tonal en un par de décadas: el dodecafonismo.
Pese a lo singular y atrevido que pueda parecer este paso, no fue el único intento de refundación y/o sistematización del lenguaje musical occidental realizado por aquél entonces. De hecho, dicho gesto puede inscribirse en un movimiento mucho más amplio dentro de las vanguardias musicales de entreguerras y participado también por buena parte de los estilos neoclásicos (ver Unidad 28), consistente en transferir a los nuevos lenguajes la solidez prestada antaño por el sistema tonal y las grandes formas musicales del pasado.
Aquí os dejo este archivo en pdf con más información sobre el tema del dodecafonismo que veremos en clase.
Ahora os dejo un vídeo sobre un fragmento de la obra dodecafonista Pierrot Lunaire de Arnold Schönberg.
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Ahora os dejo un vídeo sobre un fragmento de la obra dodecafonista Pierrot Lunaire de Arnold Schönberg.
